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Mulholland Dr. (2001) – Fotografía de Peter Deming
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Mulholland Dr. (2001), fotografía de Peter Deming

Mulholland Dr. (2001) – Fotografía de Peter Deming

Título en España: Mulholland Dr.
Año de producción: 2001
Director: David Lynch
Director de fotografía: Peter Deming, ASC
Cámaras: Panavision Panaflex
Ópticas: Panavision Primo
Formato y relación de aspecto: 35mm esférico; 1.78:1 en su origen televisivo y 1.85:1 en salas
Otros: filtros de difusión y medias en el elemento trasero de las ópticas
Premios: Independent Spirit — ganadora a la mejor fotografía; Camerimage Golden Frog — candidata; Cannes — mejor director; Óscar — candidata a mejor dirección
Vista en 35mm y Blu-ray

Peter Deming combina luz naturalista, difusión en cámara y una composición aparentemente serena con la puesta en escena hipnótica de David Lynch, hasta convertir Los Ángeles en un espacio de sueño y amenaza.

La película

Proyecto de serie televisiva del cineasta estadounidense David Lynch, con el que trataba de repetir el éxito de «Twin Peaks» (1990), pero que no llegó a buen puerto cuando los ejecutivos de la cadena ABC rechazaron el episodio piloto entregado por el director.

Algo más de un año después, el productor francés Alain Sarde lo rescató del olvido y proporcionó a Lynch un nuevo periodo de rodaje para filmar la conclusión de la historia, que en la serie debería haberse desarrollado a lo largo de los capítulos sucesivos.

Naomi Watts, en su primer papel importante, interpreta a una joven que llega a Los Ángeles para abrirse camino en el mundo de la actuación, pero la mafia, las envidias y los celos harán que las cosas no sean como había previsto. Laura Elena Harring, Justin Theroux y Ann Miller, entre otros, interpretan el resto de los papeles.

Es una película muy onírica, en la que no resulta fácil sacar conclusiones acerca de los personajes o de lo que se ve en pantalla, pero que siempre resulta hipnótica por la puesta en escena de Lynch, la banda sonora de Angelo Badalamenti y la magnética interpretación y los giros que ofrece Watts en el papel principal.

Naomi Watts en Mulholland Dr. (2001)

El director de fotografía

El director de fotografía fue Peter Deming, ASC, colaborador de Lynch en anuncios publicitarios y también en su anterior «Lost Highway» (1997). Deming, nacido en Líbano pero formado en Estados Unidos, es un nombre que suele asociarse a Sam Raimi desde los tiempos de «Evil Dead II» (1987) o la segunda unidad de «Darkman» (1990), con colaboraciones posteriores como «Drag Me to Hell» (2009) y «Oz the Great and Powerful» (2013).

Habitual del cine fantástico y de terror, también rodó la segunda, tercera y cuarta entregas de la serie «Scream» para Wes Craven, así como comedias como «My Cousin Vinny» (1992) y las dos primeras partes de «Austin Powers» (1997–1999).

A pesar de ello, es un hombre que nunca ha terminado de dar el salto al cine más comercial y de mayor presupuesto que se hace en Hollywood, quizá de forma consciente, y siempre parece sentirse más cómodo en el cine independiente.

Laura Elena Harring fotografiada por Peter Deming

Análisis visual

«Mulholland Dr.», como proyecto de origen televisivo, adoptó un formato 16:9 durante su rodaje, que tuvo que ser adaptado al estándar de proyección en 35mm —1.85:1— para su exhibición en salas comerciales.

Parece ser que Lynch envió una carta a los proyeccionistas indicándoles que, de ser posible, debían ganar un poco más de espacio superior en la proyección con respecto a lo habitual, para evitar que las cabezas de los personajes quedasen demasiado cortadas.

El formato televisivo también fue seguramente la causa de que Lynch renunciase al anamórfico que tradicionalmente había utilizado en cine: «The Elephant Man» (1980), «Dune» (1984), «Blue Velvet» (1986), «Wild at Heart» (1990), «Lost Highway» (1997) o «The Straight Story» (1999). Afortunadamente, el medio al que iba destinado originalmente el proyecto no parece que supusiera un compromiso mayor.

Más contexto técnico

La relación entre el encuadre televisivo, el 35mm esférico y los formatos panorámicos de exhibición se desarrolla en la Guía de Formatos Cinematográficos.

Composición en formato 1.85:1 de Mulholland Dr.

La atmósfera onírica de toda la película se obtiene, en lo que respecta a la parte visual, mediante varias técnicas. Estéticamente, la luz de Peter Deming tiene un aspecto más bien natural, excepto en aquellas secuencias muy atmosféricas en las que aparecen personajes siniestros y hasta deformados, donde se emplean colores rojos y verdes muy intensos.

Quizá exista un relleno excesivo en determinados momentos, así como una fuerte pretensión de mostrar lo más atractivas posible a Naomi Watts y Laura Elena Harring mediante contraluces y luces frontales muy suaves, aunque ello tiene su justificación narrativa.

En general, la luz está justificada por las fuentes naturales de cada decorado y se ajusta a la que existiría en él. El elemento disonante es la aplicación de difusión en cámara mediante filtros y una media situada delante o detrás de la óptica, que produce fuertes halos alrededor de las áreas sobreexpuestas y curiosos artefactos en torno a fuentes muy intensas, como las farolas o los faros de los coches por la noche.

Halos producidos por la difusión en Mulholland Dr.

Sin embargo, la mayor parte de ese ambiente onírico que destila la proyección se debe a la puesta en escena de David Lynch, absolutamente hipnótica. Ahí está la escena de la cafetería entre los dos hombres que comentan el sueño de uno de ellos, rodada con una Steadicam que parece flotar tras ellos, y que juega con las apariencias mucho más de lo que parece a simple vista.

Ello se pone de manifiesto especialmente en el último tercio, que fue además el último en rodarse. En él se da una fuerte vuelta de tuerca a los personajes y Lynch demuestra cómo, mediante la angulación de la cámara, el montaje y la composición, pueden alterarse las sensaciones que percibe el espectador respecto de cada escena o personaje. Esto resulta nuevamente muy evidente en el caso de Naomi Watts.

Atmósfera onírica y luz nocturna en Mulholland Dr.

Conclusión final

Puede que los resultados no enamoren en un plano estético, pero narrativamente son óptimos. «Mulholland Dr.» es uno de los mejores trabajos del cineasta estadounidense, que cierra y al mismo tiempo deja abierta una historia pensada para desarrollarse como serie de televisión.

Lo hace mediante una gloriosa y provocativa media hora final que no admite términos medios: se ama o se odia, pero desde luego no deja indiferente a nadie.

© Ignacio Aguilar, 2014. Revisada en 2026.

Ignacio Aguilar, AEC, es director de fotografía y autor de ON FILM & DIGITAL. Puedes conocer su trayectoria, explorar el archivo de reseñas, consultar su biografía profesional y sus trabajos seleccionados.



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